¿Qué es Navarra?

Iñaki Sagredo Garde

 Hoy tengo ganas de escribir una de esas cartas que tienen la intención de sacar el orgullo. He pasado mala noche y me apetece gritar con la ayuda de las letras.

¿Qué es Navarra?

¿Una vieja bandera sin corona? ¿Un pequeño e indomable territorio que esconde su orgullo en espera de que alguien reavive su corazón? ¿Un pueblo tan fiel a sus creencias que es capaz de abrazar la bandera de sus conquistadores con tal de que nadie, ni autodenominándose vasco de nación, se apropie de sus heridas y triunfos?

Somos navarros. De los de Roncesvalles (778), Noain (1521) o Amaiur (1522) y vamos a demostrarlo. Somos de los que gritan al levantar la piedra más dura; de los que silban para reunir a las ovejas en las Bardenas; del crujido de las almadías en el Esca o de los que sufren el duro sol durante la siega. ¿Tan difícil es entenderlo? ¿Qué puede sentir un navarro de Donibane, si nadie se acuerda de que fueron ellos quienes defendieron a nuestro país hasta él ultimo momento? ¿Qué puede maldecir el Mariscal Pedro de Navarra desde su tumba, si sus hijos no somos capaces de levantar su viejo estandarte y nos avergonzamos de ser lo que fuimos?

He estado en los cien castillos navarros. Los hay en todas partes, desde el Moncayo hasta Pau. En todas esas piedras, hoy escondidas por la hiedra, he sentido el viejo corazón de este pueblo. He visitado sitios que ni las
águilas podían habitar y, allí, en lo más alto, veía la bandera de nuestra Navarra irredenta.

¿Cuántas piedras de fortalezas, cuántos restos de armas, batallas y dolor hacen falta para intentar cambiar nuestro destino?

Pienso que no necesitamos políticos sino personas con corazón. Sólo eso, personas con un corazón tan grande, capaces de avivar el viejo orgullo herido.

Dime tú qué pasos podemos dar y retomemos el camino que nunca debimos abandonar.

Nabarralde