Sancho III “el Mayor”, “señor de los vascones”

Aitor Pescador Medrano

 No suelo prodigarme en debates estériles que habitualmente sirven de poco, pero en esta ocasión y dado el elevado número de incongruencias históricas y la mala voluntad del texto publicado por el señor Gallego el 19 de enero de 2004 me veo obligado a responderle.

En primer lugar le diré que le admiro profundamente. Quien le escribe lleva nada menos que siete años preparando una tesis doctoral sobre la época de Sancho el Mayor e incluso hoy en día me tiembla la mano cuado tengo que llevar a cabo una afirmación rotunda sobre lo ocurrido en aquel tiempo. Al parecer usted sólo ha necesitado unos meses, tal vez días, para llegar a imaginar toda la realidad histórica de aquel momento. Felicitaciones.

Primer punto: la cuestión histórica. No pretendo entrar en la polémica sobre quién redactó realmente la dichosa frase, pero vista su facilidad para asentar determinadas teorías en base a bibliografía, le diré lo siguiente: el pasaje histórico al que se refiere usted no tiene nada que ver con Al-Hakam II ni con Córdoba. DOZY publicó en 1881 su obra Investigaciones acerca de la historia y de la literatura de España durante la Edad Media y dentro incluyó un pasaje de un autor desconocido donde se nos cuenta lo siguiente: No he visto entre los cristianos guerreros como los de Sancho (de Castilla), ni entre sus príncipes un hombre que le igualase en gravedad de aspecto, en valentía, claridad de mente, sabiduría y elocuencia; el único que pudiera comparársele era su pariente y homónimo Sancho, hijo de García, señor de los Vascos, que a la muerte de Sancho de Castilla reinó sólo (p. 205). DOZY, experto arabista holandés por si no lo sabe, tradujo el texto al francés y LACARRA lo hizo al castellano en su obra Historia política del reino de Navarra, I, 1972, pp. 186-187. Años después, MARTÍN DUQUE en su trabajo para la Historia de España de Menéndez Pidal, VII, 1999, p. 127; no dudó en utilizar el término rey de los Vascos. Al menos, podemos decir en defensa de tales autores que poco o nada se les conoce de su proximidad al nacionalismo vasco.

En definitiva, si usted desea enmendarle la plana a alguien hágalo primero con todos los arabistas e historiadores que han aceptado dicha traducción como correcta. No se ensañe con aquellos que sólo han seguido lo que está escrito en todos los libros de historia. Tal vez la gran misión de su vida sea el rectificar a dichos autores, vaya usted a saber. Por cierto, y sólo de pasada, Sancho el Mayor tuvo autoridad soberana en las tierras de Pamplona, Nájera, Aragón, Castilla, Sobrarbe, Ribagorza, Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. Si no lo sabía consulte la recién editada colección documental de Sancho el Mayor cuyos autores son Roldán JIMENO ARANGUREN y el autor de este artículo.

Segundo punto: La divulgación. Le voy a poner un ejemplo muy fácil para que me entienda. Si usted tiene tres hijos de distintas alturas, ¿a qué altura pondría un paquete de caramelos para que todos pudiesen comer? Evidentemente a la más baja. Aquí ocurre lo mismo. El interés de levantar una estatua en honor a Sancho el Mayor en Irún viene dado por el deseo de muchas de sus gentes de reconocerse como súbditos de lo que en su día fue el reino de Navarra. Lo que se pretende es que la gente entienda que aquellas tierras se circunscribieron a una estructura política originariamente vascona y que se mantuvieron dentro de ella durante muchos años. Si se pusiese la frase Sancho III amir al-bashkuns la gente entendería o que Sancho el Mayor era un árabe o que se está anunciando un producto de belleza.

Que usted proponga que se utilicen términos musulmanes es una verdadera tomadura de pelo. Pero bueno, ya que tenemos a mano a un purista de la historia como usted, deseo plantearle una cuestión. Si para usted es incongruente el uso de términos tales como rey, estado o vascón, y supongo que tampoco será de su agrado la presencia de un rey “navarro” en Irún ¿qué le parecería si, no sé, por poner un ejemplo, se hiciese una estatua en honor a Sancho el Mayor en Tudela y se le pusiese un epitafio tal que: Sancho el Mayor rey de Navarra? Que yo sepa Sancho III no vio Tudela ni en pintura. No perteneció jamás a su reino, y este monarca nunca utilizó en sus documentos los términos rey de Navarra. Sancho fue rey de Gipuzkoa y no de Tudela, pero por ello ¿deben de quedarse unos u otros sin su estatua? Creo que no.

Por favor, señor Gallego, sáquese el mapa autonómico de la cabeza y no ponga su pluma al servicio de burdos intereses políticos, porque estamos hablando de historia.

Nabarralde